sábado, 1 de septiembre de 2007

Las catedrales ya no son lo que eran.

Repasando las fotos que tenía en mi ordenador he visto esta, se trata de una de las roseta de la catedral de Salamanca. En ella podemos ver detalles policromados en sus relieves, son muestras conservadas de la pintura original, se supone que el resto de la catedral también estaba pintado de la misma manera.
Ver este tipo de cosas te hace pensar en como podían ser estos edificios justo cuando fueron terminados. Me imagino unos interiores pintados con los mismo colores que la roseta, dorados, azules, rojos, colores vivos , colores que transmiten vida.
Tendríamos que hacer un ejercicio de imaginación para poder sentir lo que sentía la mayoría de la población, gente que vivía en condiciones más que indeseables, en casas pobres e insalubres. Llegaría caminando desde sus casas y verían edificios de varias plantas de altura y de unas dimensiones increíbles para la época. Se metería en un edificio donde caben cientos de personas, no me extraña que muchos tendrían experiencias místicas, impresionados por el ambiente. Esto también ayudaría a la jerarquía de la iglesia a controlar a todo el pueblo. No hace falta sino pensar en las edificaciones de las grandes empresas, uno de sus propósitos es 'acojonar' a cualquiera que entra debido a las dimensiones y disposición del edificio.
Hoy estas mismas catedrales se encuentran con sus paredes desnudas, tristes y plomizas. Se saben como eran pero no hay el coraje de restaurarlas con los colores originales, en parte por que no se saben del todo como era su decoración original y en parte por la oposición de los pocos feligreses que las usan hoy en día.
Espero que todas estas obras se puedan mantener durante mucho más tiempo para disfrute de generaciones posteriores y que se realicen todas las acciones necesarias para el correcto aprovechamiento de este patrimonio que es de todos , tanto creyentes como no creyentes.