lunes, 17 de diciembre de 2007

Curso de rede


Es un pequeño error, pero es que el material impreso es así, una vez publicado no hay manera de corregirlo.
Así que este 'curso de rede' quedará para siempre inscrito en la historia de esta revista o al menos clavado en la moral del editor y del director hasta el fin de los tiempos.
Hace ya mucho tiempo que la profesión de corrector ha muerto víctima de la fe ciega en los correctores automáticos. Pero los correctores automáticos son sólo robots carentes de la suficiente inteligencia como para resolver todos los casos de una manera correcta.
Reivindico la figura del corrector, esas personas que poblaban los periódicos hasta no hace mucho tiempo y que colaboraban a que estos fuesen un medio donde se hacía buena literatura a diario. Hoy no es raro ver con cierta tristeza periódicos llenos de erratas que son todo un signo de baja calidad.
Una sociedad de la información como es esta ha hecho muy mal en desplazar estos profesionales, necesitamos como el respirar profesionales de las letras tanto en el medios escritos como en la web.